Annie abrió los ojos y vio… Una bañera.
Una bañera enorme, mucho más grande que la que tenía en casa. Pero no tanto como el mar. Estaba en el centro de la cueva a la que Finnick la había llevado, llena de agua hasta el borde, con muchas pompas de jabón y patitos de goma flotando. Pequeños patitos amarillos que parecían sonreírle. Había diecisiete… Annie los contó. Soltó una risita por lo bajo. Iba a comentarle a Finnick que qué era lo que estaba pasando, pero entonces se fijó en algo más que había en la bañera… Frutas. Había una manzana, una pera, un albaricoque (a Annie le gustaba mucho como sonaba esa palabra) y un tomate… También había pepinos y nabos, cosa que Annie no entendió, los nabos crudos no estaban tan ricos como las manzanas.
—¿Qué es esto, Finn? ¿Vamos a comer nabos?
—Sí, Annie, vamos a comer nabos.
—Oh…
—Pero antes…
Finnick se acercó al fondo de la habitación y saco un disfraz de… sirena. Como el que Yaden le había hecho. Era un poco más distinto, con un sujetador de cocos que Annie le parecieron un poco pequeños para su pecho...
—Póntelo para mi, Annie. Sé mi sirena.
—Vale… Pero, ayúdame entonces.
Finnick cogió su cara con ambas manos y comenzó a besarla como un salmón mientras la desnudaba. Consiguió quitarle la camiseta con una mano mientras le sujetaba el pelo (sí, el pelo) con la otra. La camiseta cayó al suelo y Annie se quedó en ropa interior… Con su sujetador de ranas y las braguitas de gallinas que le había regalado Dexter. Finnick empezó a reírse.
—Vaya, todo una granjera, ¿eh? Será mejor que te cambies de distrito…
—Sólo si es contigo, Finn.
Él le sonrió. Annie miró a Finnick, completamente vestido, con su camiseta azul y sus pantalones vaqueros. Entonces giró la cabeza un momento, y al volver a mirar al chico, él no llevaba ninguna clase de ropa excepto los calzoncillos. Le guiñó el ojo. Lo más raro del suceso era que Annie no podía encontrar la ropa del chico en ninguna parte de la cueva.
Finnick le entregó el sujetador de cocos.
—Póntelo, An.
—Sólo si no miras.
—¿Vas en serio? Vamos a restregarnos el uno contra el otro y ahora…
–QUE NO MIRES.
Finnick se giró y Annie tiró un sujetador al suelo y se puso el otro. Le apretaba bastante y le recordaba a unas pequeñas montañitas.
—Mira.
—Oh… Wow —Finnick parecía conmocionado—. Puedo… ¿Puedo tocarlas?
—Finnick, empótrame.
El chico puso ambas manos en los cocos, empujándola contra la pared y besando su cuello. Su cara se iluminó, de pronto.
—POR FIN UNAS TETAS SIN OPERAR —exclamó—. POR FIN.
Annie se rió.
–¿Cuantas tetas has visto en tu vida, Finn?
—Bueno… No es que las cuente… 61.
—¿Qué, impares?
—Bueno, me giré un poquito mientras te cambiabas y vi una…
—BASTARDO.
—No te enfades, An… Son bonitas.
Ella arrugó su nariz, como hacía cuando algo le gustaba.
—Eres un… Eres un mentiroso. Un pequeño mentiroso.
—Y tú eres la sirena del mentiroso. Ponte la cola, sirena. Esta vez no me giro.
—Oh, mierda...
Annie cogió el trozo de prenda con aletas al final de color azul verdoso y se lo puso lo más rápido que pudo.
En la cueva había un espejo, intentó girarse para verse a sí misma, y… Se cayó encima de Finnick Odair.
—Sirena patosa. Déjame que te lleve a tu reino.
—¿La bañera?
—La bañera.
Una vez allí, Annie vio que Finnick seguía en calzoncillos. Unos bonitos calzoncillos de patitos, como los que había en la bañera.
—¿Por qué no te los quitas, Finn?
—Es que… Esto… ¿Te distrae?
Annie empezó a reirse y le besó.
—Me distraería si no los llevases puestos.
Entonces Finn se empezó a reír, y Annie aprovechó el momento para acercarse a él en el agua y sacarle el mango…
—¡Eh! —Finnick se rió— Espera, sirena. Tengo una sorpresa para ti…
Entonces el chico se levantó, esta vez sin calzoncillos, y salió de la bañera hacia el fondo de la cueva. Annie miraba la desnudez con los ojos muy abiertos.
—¡Eh, bonito trasero, Odair!
Entonces se fijó realmente en la cueva. Al lado de la bañera, había una especie de mesa de cristal, y en ella…
—Kit.
—¿Qué? ¿Annie, qué pasa?
Finnick estaba mirándola con un montón de cosas en las manos, que Annie no llegó a distinguir.
—Hay un Kit de maquillaje en la mesa.
—Oh, dios… —Todas las cosas se cayeron de las manos de Finnick, y el corrió a junto suya y la miró a los ojos.
—UN KIT DE MAQUILLAJE.
—Annie, ya pasó, ya pasó…
—QUÍTALO.
Entonces Finnick cogió el Kit de Maquillaje y lo tiró por el retrete, que, casualmente, estaba cerca de la bañera. 'Por si acaso', pensó Annie.
El chico se acerco a la bañera, le cogió de la mano y la cogió en brazos para sostener su cola de sirena. Después la acercó a la mesa.
—Mira.
Había un bote extraño con una tapa que ponía 'disfrútalo, es bueno para tu salud'.
—¿Habla de sexo? —preguntó Annie.
—No… —Finnick la miró con cara rara—. Es paté.
—Mmmmm… Parece rico.
—Bien, An. Bien.
Al lado del paté, en la mesa había un reproductor de música que parecía muy antiguo. Al lado había un disco de música, ahora no se usaban, pero Annie vio algunos que pertenecieron a su familia hace muchos años. En la portaba había dos chicos y una chica pelirroja, al lado ponía 'Paramore'.
—Vamos a escuchar música, ¿quieres?
La primera canción en el disco hablaba sobre una chica que iba muy rápido en un coche, y eso le recordó a Annie lo que estaban a punto de hacer con Finn. Sólo que iban a ir muy rápido en una bañera…
Finnick le quitó de un tirón el sujetador de cocos, y ella la cola de sirena. Él le volvió a guiñar un ojo, y se inclinó para besarla, pero Annie fue más rápida, cogió un mango de las frutas que flotaban en la bañera y se lo metió en la boca.
Finnick lo tiró al suelo mientras se reía, la atrapó y empezaron a besarse.
—¿Estás preparada, Annie?
—Como siempre.
—¿Segura?
—Vamos, Finn.
—¿Segura del todo?
—QUE SÍ, VENGA, SACA… Eh… METE EL MANGO.
Finn tomó aire y la penetró.
Annie sólo podía pensar en una cosa mientras miraba a FInnick:
METESACAMETESACAMETESACAMETESACAMETESACAMETESACAMETESACAMETESACAMETESACAMETESACA… Y mete.
Annie se arqueaba y gemía, y Finnick susurraba su nombre. Cuando paró la chica escuchó que estaba sonando una canción, diciendo 'I'm still into you', Annie la encontró divertida, como si alguien se hubiese comido a la cantante, y empezó a tararearla. El chico la miro, divertido.
—SIGO DEEEENTROOOO DE TIIIIIIII —cantó Finnick junto a la voz de la chica pelirroja de 'Paramore', exactamente lo que estaba haciendo. Annie se rió y le besó mientras seguía con la boca abierta.
De pronto Finnick dejó de besarla y giró su cabeza hacia un lado, hacia la puerta de la entrada de la cueva, rodeada de velas. Allí estaba… No, no podía ser.
—MASON, BITCHES.
Era Johanna. Llevaba una camiseta de tirantes blanca y un pantalón ajustado, y en su mano un hacha.
—Hola, Mason… Te estaba esperando —dijo Finn, sentado en la bañera, rodeado de tomates — En realidad no, pero… Quedaba bien.
Entonces Annie vio que detrás de Johanna sobresalía una cabeza, que lógicamente no era de ella. Era una chica con una frente enorme y unos ojos casi igual de grandes.
Annie se asustó y cogió un pepinillo del agua, entonces lo sacó y se lo tiró a la chica que estaba detrás de Johanna. Esta cogió el hacha y partió el pepinillo por la mitad.
—Hola —dijo tranquilamente—. Esta es Victoria. Empezó a acosarme por el camino.
Annie estaba en shock.
—Jo, ¿qué haces aquí? Estamos… Ajam.
—Oh —replicó la muchacha— Shit up.
Annie empezó a sumergirse en el agua. Finnick se había apartado de ella cuando Johanna entró.
—Quiero unirme, ¿te importa?
—¡Y yo! —gritó Victoria.
—FUERA, PALETA —explotó Johanna y le lanzó el hacha, que falló por varios centímetros. Victoria empezó a correr, mientras Annie le miraba con los ojos desorbitados—. Bueno, chicos… ¿Qué estamos haciendo aquí?
Se acercó a la bañera y se quitó la camisa, quedándose en sujetador.
—Así que… Esto es lo que tiene locas a las chicas del Capitolio, —dijo, mirando a través del agua hacia la cintura de Finnick —Oh, —añadió, mirando hacia el sitio donde Finnick había dejado caer las cosas cuando Annie vio el Kit. Se acercó y cogió una de ellas.
Annie pensó que era como un nabo, pero de plástico.
—¿Para qué sirve eso? —preguntó.
Finnick la miró con una mirada muy significativa.
—An, es…
—Oh, entiendo —esbozó su sonrisa más perversa.
—Os dejo con esto, chicos— dijo, Johanna, y se fue, tirando a Finnick del moflete y haciendo que dijese 'au', como un niño pequeño.
«Hacerlo hard, sólo para disfrutar, y repetir otro día», pensó Annie. Es lo que habría anotado en su libreta si esta estuviese allí.
«Hacerlo hard, sólo para disfrutar, y repetir otro día», pensó Annie. Es lo que habría anotado en su libreta si esta estuviese allí.
—¿Qué vamos a hacer ahora, Annie? —Preguntó Finnick.
Ella sonrió, mientras atrapaba el nabo que Johanna le había lanzado.
—Ajam.
By Lalasá and Shenia.
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Bueno, antes de nada, ¡feliz cumpleaños, Pato! Esto es un 'pequeño regalo' que Lalasá y yo hemos querido hacerte, you know… Algo bonito. No tan bonito por las paridas, pero es algo. Nos hemos esforzado (despitorrado) mucho escribiéndolo, and… Creo que es lo mejor que se puede hacer como regalo virtual (?). Hemos mezclado todas las paridas que hemos pensado, recordado, dicho alguna vez and… Se puede pensar que somos unas salidas tremendas (que es verdad) pero también que tenemos que quererte mucho para hacer esta… Well, estos Juegos del Mango. (Esto está pareciendo un sermón porque no sé escribir seriamente, ¿vale?) La cosa es que disfrutes de le lectura y puedas recordar esto cuando te sientas triste y despitorrarte, o algo así. No se lo enseñes a tu familia porque te quitan el Twitter. Just saying…
En fin, que eres de las mejores personas que conozcemos, lo digo en serio. En la vida real y todo. De mayor, cuando tengamos media estantería llena con tus libros (todos bestsellers, claramente), podremos presumir de que éramos tus fans antes de que se pusiera de moda, cual hipsters ejemplares. Gracias por los fics y por el resto, Pato.
Lalasá approves and loves ya.
Lalasá approves and loves ya.
Primero y principal: Estáis locas. MUY LOCAS.
ResponderEliminarY ahora... JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA Pls, quiero que lean esto en mi entierro. ES GENIAL. Cuando he leído 'Los Juegos del Mango' estaba como 'NO. PUEDE. SER' pero ha sido y ay. AY. Creo que me he empezado a reír en cuanto he leído lo de los patitos de goma... Y a partir de ahí, no he parado. Estoy escribiendo esto riéndome todavía. Me duelen las mejillas, but... can't stop.
'Sí, Annie, vamos a comer nabos'. No digo más. Esta frase ya incita a un despiporre a lo bestia.
¿Un sujetador con ranas y gallinas? Srsly? ¿¡PERO ANNIE NO ERA MONOSIDAD Y ESAS COSAS!? Ah. Esto ha sido idea de Alba, sure.
Vale, pasemos a Finnick. 'Oh, wow...'. Odair ft. Ainsworth. '+¿Puedo tocarlas? +Finnick, empótrame'. (SHENIA, ESTÁS OBSESIONADA CON LOS EMPOTRAMIENTOS).
Lo de las tetas sin operar... Ahí ha sido cuando mi padre me ha preguntado por primera vez si estaba bien.
Ay, ay, ay, y luego con lo del paté... GOSH. Y EL KIT DE MAQUILLAJE (Segunda vez que me pregunta mi padre '¿qué haces, qué lees, por qué te ríes tanto?', literalmente, y momento en el que mis manos se han hecho mantequilla y el móvil casi sufre una caída de seis metros...). EL KIT HA SIDO BRUTAL.
FAST IN MY SHOWER (y pongo shower porque no sé cómo se dice bañera) <3
'METESACAMETESACAMETESACA... Y mete' >>>>>>>>>>>.
'SIGO DETRO DE TIII'. Creo que no podré volver a escuchar 'Still Into You' sin mearme de la risa... Ay.
Momento Mason. MOMENTO MASON. QUÉ AJFVCJABFJF TODO, POR DIOS. ES QUE ESTO HA SIDO LO QUE ME FALTABA. 'Esta es Victoria. Empezó a acosarme por el camino'. NO PUEDO.
Voy a usar el 'FUERA, PALETA' para todo. Johanna me sirve de inspiración.
And then...
' —¿Qué vamos a hacer ahora, Annie? —Preguntó Finnick. Ella sonrió, mientras atrapaba el nabo que Johanna le había lanzado. —Ajam.'
F
A
N.
¡MUCHÍSIMAS GRACIAS, CRIATURAS! En serio, es el regalo más divertido y más genial y más currado que me han hecho en la vida. Jo, es que no sé que decir que no sea 'muchas gracias'... Y no solo a esto, a todo en general. Al dibujo de Shenia, al 'Happy BDay, Pato' de Alba, a vuestro GRAN TRABAJO DE INVESTIGACIÓN... Y a todo el tiempo que habéis estado ahí, con todo lo del blog y eso. Que sois geniales, joder. Ña.
The world knows that you were the first Fireducks, man..
Love you both <3